Planificación
estratégica y cómo el proceso administrativo se ve afectado por esta.
En
la planeación se puede distinguir lo que es el proceso y lo que es el
contenido. El proceso consiste en determinar los escenarios y fijar objetivos,
mientras que el contenido está formado por el plan de mercados, plan de insumos
y plan financiero. Hasta hace una década era relativamente fácil llevar a cabo
ambas partes: se conocía bien cada empresa, se conocía a la competencia, a los
clientes, a los proveedores, se sabían los posibles efectos que generaría un
incremento en el precio; en fin, era fácil diseñar las estrategias. Sin
embargo, ahora y en lo que resta del presente siglo, ante la globalización de
México, el mundo real demostrará que no
es tan fácil diseñar las estrategias, suponiendo determinadas variables
conocidas, porque ahora la competencia actuará de diferente manera atendiendo
su cultura y su moral: el mundo político
y económico repercutirá en las empresas
y sus estrategias.
Los presupuestos
siguen siendo valiosos, en la medida que sirven de guía, que ayudan a monitorear
si lo implantado está bien y se están logrando los resultados esperados. Hay
que recordar que mientras no se sepa lo que s quiere, no podrá llevarse a cabo
un plan: no hay que olvidar que la planeación debe ser dinámica, dado que los clientes,
los proveedores y quienes fijan la economía y la misma organización está
integrada por seres humanos. Todas las organizaciones hacen planes. En todas
ellas los ejecutivos planean el futuro de la organización; es decir, determinan
sus objetivos y el mejor método para lograrlos. Una empresa que no trabaje
sujeta a planes constituye simplemente una masa amorfa, incoherente, sin
dirección alguna.
Aunque la mayoría de
los directivos elaboran planes, hay diferencias considerables en la forma de
planificar. Algunos formulan planes sin que trasciendan la esfera intelectual;
otros hacen apuntes y borradores de estimaciones, sin aplicar técnicas
científicas; otros expresan sus planes en términos cuantitativos y los
trasladan a hechos en forma ordenada y sistemática. Los presupuestos son una
excelente herramienta que facilita la administración por objetivos,
estableciéndole a la administración metas a lograr, expresados en términos
monetarios, tales como valor económico agregado, tasa de rendimiento sobre
inversión, tasa de rendimiento sobre capital, nivel de endeudamiento,
determinada posición de liquidez, etcétera.
Esto propicia una evaluación
eficiente durante el periodo presupuestal. También los presupuestos
colaboran para dirigir una empresa
mediante la administración por excepción, coadyuvando de esta forma a
cumplir los compromisos contraídos y
canalizar la energía a las áreas más relevantes que requieren la atención de la
alta dirección.
Se analizará el presupuesto
maestro con sus dos grandes divisiones: el presupuesto de operación y el
presupuesto financiero, que unidos permiten plasmar el futuro de la empresa
para un determinado año, futuro que queda plasmado a través del estado de resultados presupuestado, el
estado de situación financiera presupuestado y el estado de flujo de efectivo
presupuestado.
Un
buen plan debe poseer objetivos claros, actividades igualmente claras para cada
objetivo, secuencia perfectamente definida y
puntos en los cuales sea posible verificar el proceso. A medida que se obtenga
mayor experiencia en planeación y se adquieran los conocimientos específicos
necesarios, aumentará la habilidad para satisfacer estos requerimientos con
cada plan que se elabore.
Como
es de comprender los cambios globales han vuelto a la planeación más dinámica
que antes, particularmente por el desarrollo tecnológico y a economía
cambiante, el desarrollo profesional y la disponibilidad de información.
Es conocido que el presupuesto es una de las clasificaciones de la planeación, por consiguiente traduce en lenguaje cuantitativo las acciones que formula la dirección de la empresa, teniendo como objetivo colocar a la empresa en cierta situación financiera por cierto tiempo.
Los dos tipos de planeación: estratégica y táctica, recurren a otra herramienta financiera, conocida como el modelo costo-volumen-utilidad, el cual permite usar el modelo de simulación para las variables de costos, precios y volumen.
Y para
finalizar como este proceso se ve afectado es porque el iincrementos en el presupuesto por adquisición de tecnología para los
controles contables, mayor tiempo para las capacitaciones y por consiguiente
nuevos costos, dependencia de que los datos de los diferentes departamentos
estén finalizados para disponer de resultados útiles y la escasa demanda
laboral con experiencia en los sistemas administrativos contables.
Bibliografía
·
Welsch, Glenn A. Presupuestos.
Planificación y control. Editorial: Pearson Educación, Edición 6, 2005. Mexico.
·
Contanza Diaz, María. Presupuestos
enfoque para la planeación financiera. Editorial: Pearson Educación, Colombia,
2012.

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